Guías · 11/08/2026
Página web para restaurantes: cómo dejar de perder margen en cada pedido

Haz esta cuenta con el último pedido que te entró por una app de domicilios: si el ticket fue de 60.000 pesos y la comisión es del 30%, te quedaste con 42.000. El cliente ya te conoce, ya le gustó tu comida, y aun así cada vez que vuelve a pedir se lleva 18.000 pesos alguien más.
Esa es la razón por la que un restaurante necesita canal propio. No es la estética del sitio: es el margen.
Cuánto te cuesta no tener canal propio
Las comisiones de las apps de domicilios en Colombia se mueven entre el 15% y el 35% del valor del pedido, con un rango típico reportado del 27% al 32%. El porcentaje exacto depende de tu negociación, del número de sedes y de la ciudad.
Las apps sirven, y mucho: te ponen delante de gente que no te conocía. El problema no es usarlas, es depender solo de ellas. El cliente que ya te descubrió y quiere repetir debería tener una forma de pedirte directo.
Con un canal propio —un enlace, un menú digital, un botón de WhatsApp— ese pedido no paga comisión. Y no hace falta que sean todos: mover una parte de los clientes recurrentes a tu propio canal ya cambia el resultado del mes.
El error que arruina el SEO de casi todos los restaurantes
El menú en PDF. O peor: el menú como foto.
Google no lee lo que hay dentro de una imagen. Si tu carta es una foto, para el buscador tu sitio no menciona ni bandeja paisa, ni pizza napolitana, ni desayunos, ni nada. Estás invisible justo para las búsquedas que te traerían clientes.
El menú tiene que ser **texto en la página**: cada plato con su nombre, su descripción y su precio. Eso hace tres cosas a la vez: Google lo indexa, se lee bien en un celular sin hacer zoom, y puedes cambiar un precio sin rehacer un archivo.
Es el cambio de mayor impacto y el que menos cuesta hacer.
Aparecer en «restaurante cerca de mí»
La mayoría de la gente no busca tu restaurante por su nombre: busca una categoría y un lugar. «Comida china en Chapinero». «Desayunos cerca de mí». Alrededor del 86% de las vistas de un perfil de negocio en Google vienen de búsquedas por categoría, no de búsquedas por nombre.
Para aparecer ahí necesitas dos cosas trabajando juntas:
- **Tu perfil de Google Business**, con horarios reales, fotos recientes y la dirección exacta.
- **Tu sitio web**, que le confirma a Google qué vendes, dónde estás y a qué hora abres.
Uno sin el otro rinde a la mitad. Y el sitio es el único de los dos que controlas tú por completo.
Qué páginas necesita de verdad
Un restaurante no necesita quince secciones. Necesita cuatro que funcionen:
- **Inicio**: qué tipo de comida, dónde estás y cómo pedir. Sin rodeos.
- **Menú**: en texto, con precios actualizados y organizado por categorías.
- **Cómo llegar**: dirección, mapa, horarios y si tienes parqueadero.
- **Pedidos**: el botón que manda al WhatsApp o al canal por el que atiendes.
Todo lo demás —la historia del fundador, la galería de treinta fotos— es opcional y va después.
El pedido por WhatsApp
En Colombia, WhatsApp es el canal de venta más usado después del sitio propio. Para un restaurante encaja especialmente bien: el cliente pregunta si hay mesa, si el plato lleva picante, si llega en treinta minutos. Eso no se resuelve en un carrito de compras.
Lo que sí conviene es que el pedido llegue armado: qué platos, cuántos, con qué modificaciones y a qué dirección. Que el cliente lo escriba a mano es donde se pierden pedidos y donde aparecen los errores en la cocina.
Las fotos importan más de lo que crees
En un restaurante, la foto es el producto. Dos reglas que valen más que cualquier consejo de diseño:
- **Fotos propias, no de banco de imágenes.** Un plato genérico de internet se nota, y le dice al cliente que no está viendo lo que va a recibir.
- **Con luz natural, desde arriba o a 45 grados.** Un celular moderno cerca de una ventana da mejor resultado que una cámara cara con luz de bombillo amarillo.
Qué NO necesitas
Para ahorrarte plata y tiempo:
- **Una app propia.** Nadie va a descargar una aplicación para pedir empanadas una vez al mes. Un sitio que funcione bien en el celular hace el mismo trabajo.
- **Un sistema de reservas complejo**, salvo que de verdad manejes reservas. Para la mayoría, un WhatsApp bien atendido resuelve.
- **Música que arranca sola** ni animaciones de entrada. Alarga la carga y la gente se va.
En resumen
Un restaurante no pone una página web para verse moderno. La pone para dejar de pagar comisión sobre los clientes que ya son suyos y para aparecer cuando alguien busca qué comer cerca.
Si vas a hacer una sola cosa esta semana, que sea pasar el menú de PDF a texto en tu sitio. Es gratis, toma una tarde y es lo que más se nota en Google.


